Siete
días a la deriva y nadie, absolutamente nadie, ha movido un dedo para
sacar un sólo litro de petroleo del barco. En siete días sólo
se ha aportado una solución: remolcarlo para que se hundiera lejos.
¿Qué pasa, que las aguas internacionales no son el mar? Hubo
la posibilidad de remolcarlo dentro del puerto de La Coruña y ahora
estaría ya desguazado y sin haber ocasionado este desastre. Hubo la
posibilidad de sacarle todo el crudo a otro barco. Las excusas eran nímias.
Si había tan mala mar, ¿cómo es posible que un barco
tan herido haya aguantado siete días sin hundirse? España es
un país de hombres de mar y hemos vuelto a demostrar que somos los
Quijotes del mundo. ¡Qué vergüenza!
Playas,
rocas, acantilados, rías, puertos... han sido contaminados gracias
a la falta de decisión y de responsabilidad de quienes nos dirigen.
¿No había medios? ¿No había dinero? ¿No
había ganas? Está muy claro. Alguien, algún expertillo
del tres al cuarto dijo que si el "Prestige" se hundía, el
crudo se solidificaría y no saldría a la superficie. Pura física.
Pero todo lo que se derramó hasta que el barco se hundió, ¿dónde
está? En nuestras playas y costas. Les falla a ustedes la física,
señores.
Se
han escuchado tantas tonterías de nuestros políticos en los
Medios de Comunicación que lo único que han conseguido con eso
es que cada día creamos más que la "especie" política
es una "especie" subnormal. Bla, bla, bla... El Gobierno lo arregla
todo con subvenciones y la oposición "zapatera" atacando
al Gobierno, pero sin aportar nada que no sea arañar algún voto.
Mientras tanto nuestros pescadores piden ayudas materiales para que el crudo
no llegue a las costas. No hay ayudas y el crudo baña las playas, mata
peces y aves y lo que es peor, arruina a miles de familias que viven de eso.
Sólo da la cara, como siempre, la Armada Española, que manda
a sus marineros a limpiar las playas. Las imágenes de televisión
son patéticas. Voluntarios y marineros limpian las playas sin medios
para hacerlo.
¿Y
ahora qué? Pues lo de siempre. Los españoles pagaremos nuestras
miserias con sudor, lágrimas, dinero, desesperación y sumisión.
¿Lo ha hecho usted bien, señor Aznar? ¿Lo hubiera hecho
usted mejor, señor Zapatero? No. Ninguno de los dos ha estado a la
altura del más humilde pescador de la Costa de la Muerte. Es lógico
hay preocupaciones mayores. Que si la OTAN; que si Roldán; que si De
la Rosa; que si las encuestas; que si las campañas electorales... y
mientras, Loyola buscándo subvenciones de la Comunidad Europea para
intentar cerrar la boca a nuestros pescadores. No pasa nada. Esto del derrame
se olvidará cuando la Prensa se calle y se dejen de emitir imágenes
por televisión. Pobre España, que está y seguirá
gobernada, sea quien sea el que se siente en el banco azul, por esta "especie"
política, que ha demostrado que no sabe reaccionar delante de los grandes
problemas.